Rostros Independientes

Nicola Cruz: la cara de un Ecuador electrónico

Los 116 caracteres que el uruguayo Jorge Drexler -referente cultural y faro musical de Iberoamérica- publicó en su cuenta de Twitter a mediados del mes pasado son elocuentes: “El mejor sonido latinoamericano que oigo en mucho tiempo viene desde Ecuador.

¿Conocen a Nicola Cruz? Es INCREÍBLE!”. A continuación, signo de los tiempos, agregó el link para escuchar Prender el alma, el flamante debut editado por ZZK Records en Spotify. Y, aunque significativo, ese tuit fue, apenas, uno de los tantos reconocimientos que alcanzó este joven productor que puso a la música ecuatoriana en el centro de la escena global como nunca antes.

Durante 2015, Nicola obtuvo reseñas en medios prestigiosos como The Guardian (Inglaterra), Vice (Colombia) y La Banda Elástica (Estados Unidos) y giró por escenarios de Asia, Europa y nuestro continente, transformándose en una suerte de embajador musical de su país. “Ecuador no ha tenido grandes exponentes contemporáneos de proyección internacional, y eso implica una gran responsabilidad. Si tienes un set de una hora y quieres hablar de un lugar específico, más vale que enseñes su cara más bonita. Las cosas se han dado con mucha naturalidad y estoy feliz de poder presentar mi música en un montón de lugares”, decía Cruz en un bar del barrio porteño de Palermo, a fines del año pasado, luego de su participación en la edición porteña del festival Sónar.

NICOLA CRUZ

NICOLA CRUZ

Generación Zizek

Bastión de la música electrónica de proyección folklórica, Cruz es parte de la segunda (o tercera) generación de Zizek, el sello-colectivo de cumbia y folklore digital fundado en 2006 y comandado por Grant Dull, que incluye en sus filas a King Coya (álter ego de Gaby Kerpel, autor del fundacionalCarnabailito, de 2001), Villa Diamante, Chancha Vía Circuito, La Yegros, Tremor, El Búho, Barrio Lindo y Mati Zundel, entre otros. “Yo hacía techno y house hasta que decidí experimentar cruzando la electrónica con el folklore. La primera canción que hice aplicando esta mezcla, hace tres años, fue «Sanación», que abre el álbum. Pero no fue que dije voy a hacer «folklore electrónico», simplemente ocurrió”, explica.
Propuesta innovadora que conjuga sonidos andinos

Propuesta innovadora que conjuga sonidos andinos

Prender el alma traza una suerte de mapa musical de Ecuador. “Es un país naturalmente irregular, bien verde”, explica. “Vivo en un valle y respiro aire natural todo el tiempo -agrega-. Es en las afueras de Quito, un sitio muy tranquilo para componer, y eso inspira bastante. Muchas de las influencias, hacia mí y hacia mi música, son un tanto inconscientes. Por ejemplo, vivir a 2800 metros de altura afecta, definitivamente, porque tienes menos oxígeno. Si hubiera hecho un disco en Galápagos, el resultado sería distinto: música de islas, con cocos, marimbas y steel drums.”

La música de Cruz sintoniza, principalmente, con la tradición afro de su país (en especial la de la provincia de Esmeraldas), pero por sobre todo con los ritmos, la sonoridad y la cosmogonía andinos. “He tenido mis experiencias chamánicas, es parte de vivir en la zona. Eso incluye, además de las vivencias, algunas revelaciones. Tomar medicina es una experiencia reveladora, pero no pienso en ponerle a una canción «Trip en ayahuasca». El mensaje está en la música, en la pintura, en lo que hagas. El arte no tiene que dar mensajes literales, tiene que ser sutil, elegante, que quede plasmado de esa manera. Intento que el ritual sea siempre constante, pero no a nivel chamánico, porque son palabras mayores. Creo en poder establecer un ritual en lo que uno hace y poder vivir así.”

La traslación de esa experiencia trascendental hacia su arte Nicola la aplica transformando la composición en un ritual en su estudio. “Si voy a trabajar sobre un ritmo en particular, como el huayno por ejemplo, quiero investigar el contexto, escuchar y elegir fragmentos de esa música y que todo ese proceso me lleve a una composición con un mensaje cargado. Me gusta tomarme mi tiempo y disfrutar del encanto de encontrar un vinilo en una tienda del centro de Quito, llegar a mi casa, escucharlo, emocionarme e inspirarme.”

Mística folklórica

Nicola construye su universo sonoro entre las grabaciones ambientales del productor viajero (el agua, la lluvia, el viento, la noche, la explosión de un volcán), samples tomados de vinilos (a la vieja usanza, nada robado ni de YouTube ni de la Web) y colaboraciones con músicos como Víctor Murillo (aerófonos), Teodoro Monsalve (charango, voces) y su compañera, la cantante Huaira Ukay. “Con ella hemos hecho música desde siempre. Canta, toca la flauta y es como una chamana.” Y se entusiasma, también, con el panorama de la música emergente de su país. “La escena es joven, muy emergente y crece a paso rápido. Ahora tiene un piso y va para adelante con buenos proyectos, como el grupo Evha y Mateo Kingman, una especie de MC con una banda detrás y un sonido muy orgánico.”

Con una agenda cargada para este año, que comienza con una minigira por México a mediados de este mes, Nicola Cruz planea seguir traduciendo los paisajes ecuatorianos a imagen y sonido, con otros cómplices de la región. “Hay una especie de magnetismo. El modo que fui encontrando aliados como Chancha Vía Circuito y Barrio Lindo acá, Matanza en Chile, los Pilosamples en Brasil, Dengue Dengue Dengue en Perú… Es gente muy simple, muy sincera, muy humilde. Compartimos el gusto por la mística folklórica. Con todos ellos me siento hermanado.”

PARA ENTENDER LOS SONIDOS QUE DIBUJA NICOLA CRUZ, LES INVITAMOS A ESCUCHAR ESTE DJ SET 

QUE NOS LLEVA A UN VIAJE POR PAISAJES DE NUESTRO PAÍS

Tomado de : Diario la Nación -Argentina-

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